Suicidarse es la cosa más fácil del mundo pero también la más dura por realizar. Prefiero vivir las horas que me quedan y fastidiar a la muerte con mi permanencia. Pero no quiero demostrarle nada a nadie y prefiero amarme aún cuando en el fondo me desmorone. Qué fastidio mandar a la basura todo lo que soy, todos los recuerdos, todo lo que hice, como si todo se centrara en esa otra persona. ¡No me jodan! vine al mundo sin nadie y prefiero caminar, hasta encontrar a alguien que no destroce a mi persona. Supongo que allá afuera hay alguien en el mundo que me piensa sin aún conocerme. Que no soy el único en la tierra que nostalgia a alguien, que se pregunta dónde esta esa persona, por qué tarda tanto y un día, sin querer, aparece.

El Diario De Issac, Joseph Kapone (Novela, 2015)

Gracias por deducir mi persona por unas cuantas palabras y por los universos paralelos que has inventado sobre mi. Si no termino de conocerme por mí mismo qué vas andar conociéndome a mi.

Desconoces todo, Joseph Kapone (via el-escritor-sombrilla)

Uno es como un gran libro cuando muestra lo que escribe y el mundo te lee; este ilustra o desajusta al lector a pensar y vivir de cierto modo. Se debe cuidar lo que se expresa porque puede herir o hacer madurar antes de tiempo al lector y se puede disminuir un dolor inconfesable en un instante. Nadie puede robar tus palabras y eres inimitable, porque los otros ven algo en tus letras que no tiene nadie. Esa es la magia de chocar con un libro abierto y viajar de su mano.

Un libro abierto, Joseph Kapone (via el-escritor-sombrilla)

Al final hay palabras que solamente son eso “palabras” porque jamás se convirtieron en hechos y no importa cuantas veces hayas dicho que amas a alguien o gritado palabras poderosas porque si no hiciste nada para afirmarlo; es basura.

Palabras sólo palabras, Joseph Kapone (via el-escritor-sombrilla)